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11.12.17

DEFENDERÉ...

Defenderé con uñas y dientes la libertad, y con ella podrás hacer cosas que no me gusten. Y yo las defenderé.

Defenderé que salgas a la calle sin sujetador, que te operes el pecho, que te maquilles, que te depiles, o que no lo hagas. Defenderé que te rias como una loca en público y que dejes conversaciones para más tarde porque no es el lugar adecuado. Defenderé que vistas pantalones más cortos que muchas bragas, que vayas tapada hasta los tobillos, que llegues virgen al matrimonio o que te acuestes con uno diferente cada semana. Defenderé que te guste el color rosa y los tacones, que quieras ser policía o futbolista,  que lleves el pelo por el culo o que vayas rapada al dos, que conduzcas tu coche porque te guste la sensación de poder que te da o que te sientes en la parte trasera cuando dos hombres van en el mismo coche que tú. 
Defenderé todo aquello que tú decidas hacer, aunque no sea lo que yo haría. Pero lo defenderé porque defiendo la libertad, la libertad de que tú decidas que quieres hacer en tu vida.
 

5.2.17

DOMINGOS

¡Esos maravillosos domingos!
Domingos cortos. Domingos largos. Domingos de sol. Domingos de lluvía. Domingos de despedidas. Domingos de regresos. Domingos de comida familiar. Domingos de Burguer. Domingos que empiezan acabando la fiesta de la noche anterior. Domingos locos. Domingos de casa. Domingos de relax...
Domingos de café y chocolate. Domingos de levantarse al mediodía. Domingos de pijama. Domingos de peli y manta. Domingos de lágrimas y arrepentimientos. Domingos de mimitos propios. Domingos de Netflix. Domingos de sofá. Domingos de cascos. Domingos de chuches. Domingos de lectura. Domingos de resacas...
Domingos de amigas. Domingos de risas. Domingos de novios. Domingos de besos. Domingos de cine. Domingos llenos de abrazos. Y, ¿por qué no? Domingos de fiesta...
Domingos libres.
Domingos, queridísimos domingos: ¡qué bonitos que sois!