Quería esperar para publicar este post. Quería orientarlo principalmente a mi opinión sobre la película Dunkerke. Quería contaros como me planteé todo mi futuro y me dí cuenta de que ni todos los cuerpos ni todas las mentes están preparadas para la la guerra. Para sufrirla, para presenciarla, para contarla.
Hoy, por desgracia, tengo que darle la vuelta a esta pulicación y tratarla desde el atentado ocurrido hoy, 17 de agosto de 2017, en Barcerlona. Como muchos sabéis, esta tarde se ha producido un nuevo ataque terrorista en la concurrida zona de La Rambla, dónde una furgoneta ha procedido al atropello de la multitud de personas que paseaban por allí. Se conoce ya el triste número de 13 muertos.
¿Qué decir? ¿Cómo expresaros lo que siento?
En primer lugar quiero pedir un poco de cabeza, de humanidad y de coherencia. Los vídeos y las imágenes que hay circulando por las redes no son agradables para mi, imaginaros para las familias de las víctimas.
Sé que estamos en un momento en el que todo se graba, todo se fotografía, y todo se publica; pero por favor, no olvidemos nuestro lado humano y dejemos de difundir imágenes tan crueles y dolorosas.
Quiero continuar con el daño que causa este atentado. Aparte de las vidas que se lleva consigo, y los daños físicos causados a otras tantas personas; considero que el daño psíquico es mucho mayor. Esto siembra el miedo, inseguridad, preocupación, pánico. ¿Os hacéis una idea de cuántos catalanes no podrán pasear agusto por sus calles? ¿De cuántas personas allí presentes soñaran noches y noches con lo que han visto sus ojos? ¿O de cuántas ni siquiera podrán dormir? ¿Sabéis cuántas familias ha destrozado? Yo no quiero ni darle respuesta a estas preguntas, porque el número sería asombroso.
Me entristece que usemos la violencia como un camino para conseguir algo. Me entristece que sigamos sin saber lo que significa respeto y tolerancia.
Me entristece que se den situaciones así en tantos países y que los que tienen el poder de detenerla no lo hagan.
Me entristece que naciendo todos humanos, nos diferencie el dinero, la religión o el país idioma que hablamos; y que esto, sea motivo de lucha entre nosotros.
Hoy hemos comprobado, que la guerra está en todo el mundo; no hace falta irse a Irak. En España también ha habido un ataque, también ha habido muertos, también hay policías con pistolas corriendo por la calle. En España también hay guerra, aunque nuestro enemigo no sea otro país como tal.
Paremos esto. Dejemos la violencia a un lado. Aprendamos a convivir. Seamos más humanos.
Todo mi apoyo a Barcelona.

No hay comentarios:
Publicar un comentario